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La posibilidad de convertirnos en guionistas y meternos en la cabeza del protagonista para controlar sus acciones  es uno de los alicientes para ver esta nueva entrega

La nueva película especial interactiva de Black Mirror_ Bandersnatch

‘Black Mirror: Bandersnatch’ no es como cualquier otro episodio de la serie distópica de Netflix sobre el poder de las tecnologías, los medios de comunicación, las redes sociales o sobre las personas. No, Bandersnatch no es un episodio como las otras entregas porque es una película, pero tampoco es una película como las otras.

Bandersnatch es una experiencia extraordinaria. Casi una primicia en el mundo del cine (los videojuegos como Late Shift ya utilizaban este concepto) al proponer un escenario interactivo en el que el espectador elige las acciones, los lugares visitados, las reacciones…. en lugar del protagonista, haciendo avanzar la propia historia.

Así, el espectador se sumerge en 1984 -una referencia obvia a la novela de George Orwell- y sigue (o más bien escribe) el camino de Stefan, un joven programador que adapta una novela de fantasía en la que somos el héroe a un videojuego (Bandersnatch de Jerome F. Davies). El comienzo de una increíble aventura.

Se nos permite elegir en tiempo real, y nuestras decisiones generan un impacto directo en los doce o más finales distintos posibles para una misma historia

EXPERIENCIA DIVERSA Y MÚLTIPLE DEL ESPECTADOR

Antes de comenzar, el espectador es avisado por una pantalla introductoria. En ciertos momentos de la historia, el espectador será llevado a hacer clic en su pantalla y elegir entre dos acciones de respuesta, A o B (o incluso más en algunos casos) para hacer avanzar la historia.

Película 'Black Mirror' Bandersnatch Netflix 2018

Desde el principio, la interactividad comienza. En primer lugar con elecciones lúdicas de poca importancia (la elección de los cereales o la elección de la música en el autobús) y luego con elecciones con consecuencias mucho más importantes. Lo que tu decidas condicionará la continuación de la historia o su fin para que caigas en un callejón sin salida.

Como “esos “libros de los que eres el héroe”, ‘Black Mirror: Bandersnatch’ contiene muchos callejones sin salida donde la historia se acorta por un acontecimiento menor, un accidente. Sin embargo, la experiencia nunca termina realmente, ya que la plataforma siempre decide dar una segunda oportunidad (o cambiar de camino) para experimentar tantas posibilidades como sea posible.

La forma en que se presentan las opciones es divertida

Esta es la gran riqueza de esta creación original de Netflix creada por David Slade. El espectador tiene la impresión de que tiene el control total sobre el destino del joven héroe interpretado por Fionn Whitehead (‘Dunkerque’) y que cada una de sus elecciones no puede ser repetida ni borrada. Esto es en parte cierto, hasta que finalmente entendamos que algunas de las decisiones no serán capaces de prevenir eventos que no hemos elegido (el pasaje a Colin interpretado por Will Poulter). Al igual que Stefan, el espectador tiene la impresión de hacer sus propias elecciones haciendo clic en una u otra de las propuestas hechas por Netflix.

Está claro que ‘Black Mirror: Bandersnatch’ da al espectador la ilusión de tener el poder de elegir lo que quiere ver, pero al final, la muestra sólo muestra lo que los creadores han decidido mostrar. La película está llena de elementos de universo ‘Black Mirror’ (episodios como San Junipero, Nosedive, Metalhead, por ejemplo toman protagonismo con pequeños detalles) y en la propia plataforma SVoD (un círculo vicioso final perturbador o un guiño cómico y perturbador en el ordenador).

Película 'Black Mirror' Bandersnatch

UNA ILUSORIA META-LIBERTAD

‘Black Mirror: Bandersnatch’ fue una experiencia extremadamente aterradora. Una crítica profunda de nuestra visión del mundo, nuestra visión del entretenimiento y la ilusión de nuestras decisiones. A lo largo de los minutos, aunque la película no tenga ninguna barra de desplazamiento que impida al espectador saber cuánto tiempo durará la secuencia o secuencias que está viendo, una pregunta invade la mente: ¿Estamos realmente controlando la experiencia? ¿O la experiencia nos da la ilusión de serlo para controlarnos en un escenario escrito de antemano?

Este nuevo episodio de la película de Black Mirror, que no se diferencia del universo Matrix de Wachowski, se alimenta, una vez más, del cinismo de su creador Charlie Brooker. El guionista ofrece múltiples fines, que nacen de acciones verdaderamente atroces o inmorales que el espectador ya no decide cometer. Por el contrario, está obligado a ejecutarlos (limitando las posibilidades a acciones terribles) para poder progresar.

Por lo tanto, la serie nos advierte una vez más de los peligros de la tecnología, que a su vez se convierte en una fuente de la misma. Una advertencia feroz en un momento en que las tecnologías invaden nuestras vidas. Lo siento, ya los han invadido. Esperemos que no sea demasiado tarde.

Bandersnatch no es el mejor episodio de la película de Black Mirror a pesar de su bonita reflexión sobre el libre albedrío y su nueva advertencia contra la tecnología. Por otro lado, es sin duda una experiencia muy estimulante que cambian por completa nuestra visión del entretenimiento.

Black Mirror: Bandersnatch’ está disponible en Netflix, en todo el mundo, desde el pasado 28 de diciembre. Disfrutadlo.

‘Black Mirror: Bandersnatch’: elige tu propio laberinto
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Dilia Parkinson es periodista y aficionada a las series desde no sabe cuándo. Algo que hace que a veces mida el tiempo por temporadas completas.