Compartir

Crítica. 'Timbuktu' (2014) de Abderrahmane Sissako

Sissako ofrece una reflexión sobre el fanatismo islámico con un  retrato en su versión más palurda, zafia e inhumana.

Una de las grandes apuestas de esta 67ª edición del Festival de Cannes era la película ‘Timbuktu’, del director Abderrahmane Sissako. Muchas esperanzas estaban puestas en esta co-producción francesa-mauritana.

‘Timbuktu’ cuenta a modo de drama realista, los choques culturales entre los extremistas islámicos y los habitantes de un pequeño pueblo llamado Timbuktu.

‘Timbuktu’ es una película llena de matices, donde el drama ocupa un lugar privilegiado por el tema tratado, pero que en algunos momentos se suaviza por la banalización que adquiere debido a su tratamiento de cercanía y cotidianidad, que se hace notar especialmente en la primera parte de la película. De ahí que en alguna escena aislada, este drama converja en un tipo de humor negro al que no estamos acostumbrados para un tema tan tabú como es el del extremismo islámico. Y quizá la ausencia de esto en la segunda mitad de la película sea lo que provoque su irregularidad y su falta de dinamismo. 

Aunque también atribuimos esto a la utilización excesiva de secuencias de larga duración, que aumentan una carga simbólica-naturalista que ya de por sí está presente en el relato desde el principio, aunque con diferentes tonos. Básicamente, es como si viéramos dos películas totalmente diferentes en una, pero que tienen como nexo el tema que se trata durante toda ‘Timbuktu’.

Es en esta segunda parte de ‘Timbuktu’, donde lo poético se entremezcla con la frialdad del realismo mostrado, dando lugar a una monotonía y pasividad narrativa que hace que decaiga el interés en la propia historia, que aguanta hasta un final previsible a base de repeticiones de contenido y diálogos innecesarios.

En cuanto a la factura técnica, es digno de mencionar la belleza con la que está rodada ‘Timbuktu’: planos generales donde se fusionan contrastes de luces, sombras y colores en un fondo constante de paisajes naturales. Dando especial importancia a la forma antes que al contenido. Como nota positiva, la película cuenta con escenas míticas, pero que desgraciadamente sólo hacen su aparición en la primera hora de la película.

Mi nota: 7/10

Crítica. ‘Timbuktu’ (2014) de Abderrahmane Sissako
¡Vota!