Compartir

Crítica.'La Zona', la serie del año de Movistar +

Movistar Plus se adentra en ‘La Zona’

Hace tres años que explotó una central nuclear en Asturias. A día de hoy, miles de trabajadores se afanan por limpiar el lugar, exponiéndose a unos niveles de radioactividad insoportables si no fuera por los equipos de seguridad que visten sus cuerpos. Los pueblos aledaños, arruinados desde la catástrofe, tratan de sobrevivir construyendo una nueva vida. Algunos, al margen de la ley, saquean una localidad fantasma evacuada en su totalidad.

Para resolver el misterio de ‘La Zona’, el propio paisaje del norte de España jugará un papel importante.

Con este contexto comienza ‘La Zona’, una de las grandes apuestas de Movistar Plus de este pasado año con el que han confirmado que van muy en serio en la producción de series. Junto a ‘Vergüenza‘ y ‘La Peste’ (se estrena el 12 de enero y todos sus episodios estarán disponibles bajo demanda desde ese mismo día).

‘La Zona’ ha reunido a un elenco envidiable (Eduard Fernández, Álvaro Cervantes, Alexandra Fernández o Emma Suárez, además de Juan Echanove, Carlos Bardem o Manolo Solo), lo ha volcado todo en una producción muy cuidada y, como en el caso de Vergüenza, ha apostado por una temática poco usual en nuestra televisión.

La acción comienza cuando uno de los saqueadores que sobrevive vendiendo chatarra y tabaco que quedó abandonado en la zona de exclusión es asesinado (y en parte devorado) en uno de los lugares a los que está prohibido el acceso.

Héctor Uría, encarnado por Eduard Fernández, es el inspector de policía encargado de llevar el caso del asesinato, quien tendrá que lidiar con Martín (Álvaro Garrido), subordinado y exnovio de su hija; con Alfredo Asunción (Manolo Solo), superior enviado desde Madrid y sin mucha idea de cómo funcionan los bajos fondos creados a raíz de la tragedia; y con sus fantasmas del pasado, alimentados en gran medida por la muerte de su hijo, ecologista que en el momento de la explosión se manifestaba a las puertas de la central nuclear.

Como en la mayoría de las ocasiones, el asesinato del primer personaje es sólo la punta del iceberg, por el camino nos encontraremos con problemas más graves que harán a los personajes tomar medidas drásticas dentro de un abanico de opciones cada vez más reducido conforme avanza la trama y que sumirán a todos ellos en un pozo más y más profundo.

Crítica.'La Zona', la serie del año de Movistar +De hecho esta es una de las cosas que más me han gustado de la serie. Es muy difícil encontrar personajes realmente buenos y, en los pocos casos donde tratan de demostrar su buen hacer, suelen fracasar. Y es que, ¿por qué lanzar un mensaje de esperanza en una historia centrada en la explosión de una central nuclear que ha deprimido una amplia zona de España y ha obligado a vivir al margen de la ley a muchos de sus ciudadanos? Aquí no hay luces y sombras. Aquí casi todos son sombras y resulta muy complicado que las pocas luces acaben brillando, bien por falta de medios, bien por desconocimiento del lugar o bien por intereses, puros y duros, en que todo siga igual.

Esta idea de crear una atmósfera oscura y asfixiante está muy bien reforzada por una fotografía excelente, de paisajes preciosos en su abandono y suciedad, al nivel de los mejores videojuegos sobre catástrofes (quien haya jugado a ‘The Last of Us’ lo entenderá) y reforzado por una banda sonora electrónica que pone los nervios de punta y que nos incomoda a cada rato. Precisamente su sonido es, quizás, el elemento que más me gustado de todos los capítulos.

En el lado negativo, en la segunda mitad de la historia aparece una nueva trama que sirve únicamente para justificar la aparición de un nuevo personaje en los capítulos finales, pero cuyo desarrollo parece un poco atropellado y sin una resolución clara.

Por otro lado, hay quien me ha asegurado que el final de ‘La Zona’, es más cerrado de lo que parece tras un primer visionado, no le ha convencido. A mí, por el contrario, sí me parece que cumple, aunque es cierto que se puede esperar que se culmine con mayores fuegos de artificio de los empleados.

El cambio producido en televisión española a la hora de hacer series en los últimos 10 años es un hecho consumado

Sólo nos queda esperar que este tipo de apuestas como ‘La Zona’ se mantengan en el tiempo dentro de Movistar. De momento, ‘La Peste’ invita a pensar que así será, aunque esta vez sí se utilice un contexto (el histórico) más manido en la parrilla de nuestra televisión.

Crítica.’La Zona’, la serie del año de Movistar +
¡Vota!