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La película ‘Green Book’ rescata una pequeña parte de la vida de un pianista con talento sobrehumano y denigrado por su color de piel para dedicarse a la música clásica

Con cinco nominaciones al Oscar 2019, incluyendo Mejor Película, esta historia sobre un viaje, a través de discriminaciones y prejuicios, logra sus mejores momentos gracias a sus dos protagonistas: Mahershala Ali y Viggo Mortensen. Una road movie humorística que no olvida denunciar los horrores del racismo que devoró a Estados Unidos ante el movimiento de los derechos civiles. Una película excelente.

En 1962, cuando reinaba la segregación, Tony Lip (Viggo Mortensen),  un padre de familia italoamericano del Bronx que trabaja como seguridad en el club Copacabana en Nueva York, fue contratado para conducir y proteger al Dr. Don Shirley (Mahershala Ali), un pianista negro de renombre mundial, durante una gira de conciertos. En su viaje de Manhattan al sur profundo, confían en el Libro Verde para encontrar facilidades para la gente de color, donde Shirley no pudisese ser rechazado, humillado ni maltratado.

En un país donde el movimiento de los derechos civiles estaba empezando a hacerse oír, dos hombres se enfrentarán a lo peor del alma humana, de la que se curan a sí mismos a través de su generosidad y humor. Juntos, tendrán que superar sus prejuicios, olvidar lo que consideraban diferencias insuperables, para descubrir su humanidad común.

‘Green Book’, el Libro Verde en español es una guía verde para viajeros negros, antes de que la Ley de Derechos Civiles (la película se ambientó en 1962) pusiera fin a la legalidad de la discriminación racial. Había por lo tanto las direcciones de moteles, hoteles y cenas que aceptaban “de color” o incluso “sólo de color”. El subtítulo de la película (en las carreteras del sur) enfatiza que cuanto más al sur fuesen, el Libro Verde era una herramienta tristemente preciada e indispensable.

Película Green Book nominada a los Oscars 2019

No hay nada nuevo en los temas abordados por el director, ni en la forma clásica de filmar esta road movie que llevará a los protagonistas de Nueva York a Birmingham, en los confines de Alabama. El resultado del metraje se puede predecir desde las primeras secuencias. Y sin embargo, la película funciona de maravilla, especialmente desde el momento en que se forma la pareja Mortensen/Ali.

Hay una química inmediata entre estos dos actores, pero también y sobre todo entre estos dos personajes a los que todo se opone. Cada uno traerá un mundo nuevo al otro.

Por un lado, el doctor descubrirá en una escena exquisita y realmente divertida a los pollos de KFC, estos famosos pollos fritos tan estereotipados; descubrirá que Tony selecciona a Little Richard o Aretha Franklin. Pero se negará vehementemente a ser reducido a estos clichés.

Por otro lado, Tony descubre una especie de refinamiento compacto pero seductor, la “gran” música, las románticas cartas de amor que como un Cyrano moderno, Don Shirley dictará a Tony para Dolores (Linda Cardinelli), la esposa de este último; Tony descubrirá a un hombre guiado sólo por la honestidad, la dignidad o incluso el civismo.

Película Green Book

Estos Yin y Yang de la comedia de Peter Farrelly son a su vez los débiles y los poderosos, el maestro o el estudiante, para terminar formando un todo inseparable, un todo delicioso. Mortensen, todavía tan versátil como siempre, encarna sin forzarse a sí mismo a este hombre de la gente obrera, y Ali, un muy buen actor que el público en general ha descubierto muy tarde, presta a su Don Shirley y de una manera muy justa y con una increíble economía de medios una flema casi británica, pero también un sufrimiento interior y una enorme frustración de no ser “lo suficientemente blanco para los blancos, ni lo suficientemente negro para los negros”.

Bajo su simplista sensación de buena película, ‘Green Book’ aborda seriamente el racismo, la lucha de clases y la cuestión de la sexualidad a principios de la década de 1960. La diversidad de temas, el humor, la buena música, la excelencia de los protagonistas y la amistad duradera entre estos dos personajes que realmente existían llevan a ‘Green Book’ y Peter Farrelly directamente a la meta en los próximos Oscar, y será justo, porque no es fácil hacer reír a la gente en estos tiempos, como el cineasta logra hacer de manera elegante, cuando el mundo es tan sombrío, y el futuro parece tan preocupante.

‘Green Book’, la verdadera amistad en tiempos de racismo
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Dilia Parkinson es periodista y aficionada a las series desde no sabe cuándo. Algo que hace que a veces mida el tiempo por temporadas completas.