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‘Better Things’ es entrañable y dura, es divertida y triste

He decidido darle una segunda oportunidad a la plataforma de HBO España y la serie elegida ha sido ‘Better Things’. Pamela Adlon produce, escribe, dirige y protagoniza esta historia inspirada en su vida: Sam Fox, como Adlon, es una actriz de 50 años que vive en Los Ángeles y que tiene tres hijas a su cargo.

Sí, así de sencilla y natural es la premisa de esta serie de FX que puede verse en España a través de HBO: el día a día de una mujer que trabaja, que es madre, que es hija y que, de vez en cuando, pero siempre en modo multitarea, intenta ser su propia persona fuera del ámbito familiar o profesional.

 La duración de cada capítulo varía entre los 15 y los 35 minutos

Adlon coprodujo y coprotragonizado ‘Louie‘ durante cinco temporadas y fue una de sus colaboradores más importantes. Su personaje “Pamela” a menudo se presentaba como el mejor ángel de la naturaleza de Louie. Pero en muchos sentidos, ‘Better Things’ es el producto de un experimento de pensamiento en sí mismo: ¿Qué tal si coges  el personaje de la “voz femenina de la razón”, que normalmente es la esposa o la novia, frente a los hijos impulsivos y despitados maridos, y luego la haces tridimensional, empujas a los hombres contra las cuerdas y creas una serie sobre ella?

El resultado es una de las mejores comedias jamás realizadas sobre la educación de los hijos en solitario. A pesar de toda su franqueza sobre el sexo, las drogas, la bebida y el daño emocional que los padres causan a sus hijos (y viceversa).

‘Better Things’ es una serie optimista sobre las personas que se enredan en la vida mientras hacen lo mejor que pueden

‘Better Things’ separa claramente a Adlon de la heroína del programa, una actriz y madre soltera, incluso le da un nombre inconfundiblemente diferente, Sam Fox. No deja ninguna duda de que estás viendo ficción, no una mezcla confesional al estilo de Louie de drama y comedia.

Sam es también la brújula moral del público en cada escena

No siempre encuentra el verdadero norte, pero nunca está muy lejos. Es honesta sobre sus dudas y los defectos del personaje, así como su miedo autodestructivo de ser una incompetente o incluso una mala madre, se podría llamar “La madre sabe lo que es mejor”. Sam no siempre tiene las respuestas correctas y no siempre camina por el camino correcto, pero siempre se esfuerza por ser mejor de lo que es.

‘Better Things’ raramente sentimentaliza a su heroína

Incluso cuando termina la temporada en la que Sam dirije un número de baile coreografiado con sus hijas, Frankie (Hannah Alligood) y Duke (Olivia Edward), para celebrar la graduación de su hijo mayor, Max (Mikey Madison), somos conscientes de la frustración y el resentimiento que ella lleva consigo en otros momentos. Ninguna otra serie de televisión actual capta mejor esa conflictiva sensación de estar listo para dar la vida por sus hijos, incluso cuando quieres estrangularlos.

Max, Frankie y Sam son inteligentes, seguros de sí mismos y carismáticos, pero a veces no son los mejores hijos. La mayor parte del tiempo son unos gilipollas, de forma que todos los niños (especialmente los adolescentes) pueden ser gilipollas: de forma casual, incluso reflexiva. Quieren a su madre tanto como su madre los quiere a ellos, pero la edad del pavo a veces es realmente jodida.

Sam también dirige de forma aireosa a sus amantes y posibles pretendientes. En un episodio memorable de la segunda temporada, se va de viaje de fin de semana con Robin, un nuevo pretendiente (Henry Thomas) y se atreve a decirle que se siente incómoda de que haya reservado sólo un dormitorio para ellos, porque “si sólo tenemos un cuarto, sólo podemos hacer una cosa”.

Como muchas historias sobre la vida sexual de Sam, ésta gira en torno a cuestiones de consentimiento. Se trata de sentirse escuchado y respetado en lugar de presionado a hacer algo que tal vez no quiera hacer por temor a herir los sentimientos de un hombre.

Cualquiera que haya visto ‘Louie’ (donde Adlon aparte de escribir y producir también actuaba) disfrutará de ‘Better Things’. Es una serie en la línea de ‘Insecure’ o ‘Fleabag’, series en las que las protagonistas parecen mimetizarse a la perfección con las actrices y el espectador puede hasta dudar de si lo contado está basado en hechos reales.

Además son dos temporadas, de diez capítulos cada una. La duración de cada uno varía entre los 15 y los 35 minutos, pero en total son 10 horas.

‘Better things’ no necesita a Louis C.K.
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Dilia Parkinson es periodista y aficionada a las series desde no sabe cuándo. Algo que hace que a veces mida el tiempo por temporadas completas.