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Esta serie de Netflix muestra la vida de un joven con autismo que comienza a buscar el amor

En su segunda temporada,‘Atypical’ amplía su alcance y pierde parte de su enfoque. Sigue siendo un drama sobre Sam Gardner (Keir Gilchrist), un adolescente con autismo, y el efecto que su autismo tiene en el resto de su familia. Pero en los diez episodios disponibles en Netflix desde el pasado 7 de septiembre, ‘Atypical’ se convierte en una serie más coral a medida que los problemas que enfrentan a la hermana de Sam, Casey (Brigette Lundy-Paine) con sus padres, Elsa (Jennifer Jason Leigh) y Doug (Michael Rapaport), comienzan a ocupar tanto espacio narrativo como el intento de Sam de sobrevivir en su último año de instituto.

El resultado se percibe a tráves de  tramas mas vanales sobre su familia, bastante diferentes a las de la primera temporada y que tampoco alcanzan el nivel de “must watch”.

Para aquellos que no conocéis ‘Atypical’ podeís leer el post que publicamos el año pasado:

‘Atypical’, una serie sobre el autismo con mucho sentido del humor

La segunda entrega se retoma más o menos donde ‘Atypical’ la dejó, Elsa y Doug siguen luchando con las consecuencias de la relación extramatrimonial de Elsa, el resultado es su separación y la apertura de una brecha  entre Elsa y sus hijos, especialmente con su hija.

Casey ha comenzado a asistir a una prestigiosa escuela privada con una beca de atletismo, donde tiene problemas para adaptarse a sus nuevas compañeras de equipo mientras que lidia con la evolución de su sexualidad.

Sam está tratando de encontrar un nuevo terapeuta después de terminar sus sesiones con Julia (Amy Okuda) además de decidir que hará después de su graduación. Todavía tiene problemas para identificar ciertas señales sociales, depende en gran medida de sus rutinas y se tira del pelo cuando se pone nervioso. Pero su lugar en el espectro es tratado menos como un problema en esta temporada y más como un aspecto de la ocupada y complicada vida de una familia.

Cada miembro de la familia tiene su propia historia, y esta vez, Sam y su autismo no son representados como la fuente de su miseria. Por otro lado, en esta temporada se incluyen interpretaciones de más personas autistas, como por ejemplo todos los personajes del grupo de orientación universitaria.

Una comedia extremadamente azucarada, pero con buenas dosis de humor

En su grupo de adolescentes autistas, tenemos una variedad aún más amplia de aspiraciones. Uno quiere ser dentista. A otro le encantaría ser conductor de ambulancias. Por su parte, Sam decide ir a la escuela de arte, rompiendo un poco el molde por lo general, los adultos autistas en películas y programas de televisión son encasillados como programadores, científicos o matemáticos, como se ve en Adam, ‘The Good Doctor‘ y, por supuesto, ‘Rain Man‘.

No sabemos si habrá tercera temporada, pero ‘Atypical’ debería cenrtrarse mejor en sus dos personajes adolescentes principales y en la relación entre ellos, donde hacen un trabajo espléndido de narración de historias orgánicas.

Keir Gilchristel actor que da vida a Sam es un rayo de luz que atraviesa todas las habitaciones en las que se encuentra con conversaciones intensamente enfocadas que logran captar la atención y mantener el buen curso de las tramas de cada capítulo.

Mientras tanto, Casey es por doble partida extremadamente paciente con su hermano aunque también se enfada con él en numerosas situaciones. En este sentido, Lundy-Paine hace un trabajo maravillosamente creíble de deslizarse entre la comprensión y la exasperación, particularmente en el capítulo nueve durante la celebración del 16º cumpleaños de Casey.

El tratamiento que su creadora, Robia Rashid le da al autismo ha sido muy apreciado por quienes buscan darle más visibilidad a esta condición, aunque también recibió algunas críticas, como por ejemplo que sólo muestra a personas autistas de alto funcionamiento.

Si ‘Atypical’ renueva por una tercera temporada, sería interesante las aportaciones de una gama aún más amplia de adultos autistas, y quizás incluso al equipo de guionistas. Ya en la estructura de la serie, seguro que a muchos nos gustaría saber que le sucede a Sam mientras hace su transición a la vida universtitaria.

Atypical es una buena opción para quienes buscan maratonear una serie entretenida y a veces emocionante.

Disponible en Netflix.

La segunda temporada de ‘Atypical’ amplía su perspectiva, pero pierde algo de encanto
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Dilia Parkinson es periodista y aficionada a las series desde no sabe cuándo. Algo que hace que a veces mida el tiempo por temporadas completas.